29 de octubre de 2015

El valor de las cosas sólo se pierde cuando dejas de dárselo.
No sé qué dejé de dar yo, pero te entendí en cada momento cuando te faltaban fuerzas para seguir llevando a cuestas el carro que nos soportaba. Y es que al fin de al cabo... Las relaciones no se soportan, se disfruta del camino.
No sé si te has preguntado dónde fueron a parar las mías... Mis ganas.
Murieron con la imagen que tenía de ti.
Que descansen en paz los restos de aquel que creí que eras.