17 de agosto de 2015

He dejado de escuchar ese millón de canciones que me hacen pensar en ti. He dejado de entrar en esa habitación que aún huele a ti. A ti. A ti. Lleva cerrada meses, y lo seguirá estando.
Hoy he llamado a mis fantasmas del pasado y les he ordenado a abrir las ventanas para que se vaya el olor a humedad que dejamos la última noche.
He dejado de acomodarme el pelo detrás de las orejas para que nadie me diga lo buena y pequeña que parezco con esa carita que se me queda.
He declarado en ruinas todas esas callejuelas donde pasábamos las tardes de verano hace unos años.
He borrado todas nuestras fotos, todos nuestros vídeos.. De mi cabeza.
He eliminado todos los caminos que me llevan hasta a ti. Hasta esa foto nueva que publicas con esa amiga de Dios sabe dónde. Y con esa con quien tomas café todos los jueves.
Porque ninguna soy yo.
Quizás fui cobarde por... No hacerlo antes.
Pero ésto es un paso adelante, por cada lágrima que he dejado atrás, mientras lo hacía.