19 de julio de 2015

Sigo buscando de repente una sonrisa en un bar.

Nunca fui de esas personas que tienen un calendario donde van tachando los días que pasan, que no volverán...
Siempre fui de perder un poco la noción de los días. De no saber si la semana acababa de empezar o estaba a punto de terminar.

Lo único de lo que estoy segura es que mi reloj se paró en el momento en el que nos miramos por primera vez. Y que desde entonces sé qué hora es porque vivo contando el tiempo que ha pasado desde entonces.

Cuando me dijeron que me estabas mirando sólo quise girarme y acompañarte con una sonrisa, a conjunto con esos colores que llevabas. Pero ni siquiera me giré porque quería que siguieras observando mis movimientos... Y que no levantaras la vista de mi cuerpo jamás.
Por desgracia la noche acabó.
Pero yo sigo aquí. Acordándome de ti.