22 de junio de 2015

Mentiría si te dijera que te quiero, y ni siquiera te echo de menos. No me interesa si vas, si vienes, si te quedas o si ya no vas a volver. Porque desde luego que es tu vida y no la mía. Y lo más evidente, es que después de sentarme a esperar a que me abrieras la puerta en aquellas escaleras... Me puse el abrigo, me levanté,  y me fui.
Me fui a buscar a alguien que me quisiera tanto como tú. Creía que sería difícil. Pero no. No lo fue.
Al final va a resultar que estaba muy equivocada, y lo difícil va a ser encontrar a alguien a quien yo quiera como te quise a ti.